LA DEMOCRACIA RADICAL, por Jesús Nava
Pensaba que se necesitaba de una digresión en los temas económicos para buscar un sistema político, algo, si no nuevo, por lo menos nada habitual. Jesús Nava ejerce como médico y como profesor de Medicina y Psicología mientras divulga con fervor sus ideas de Democracia Radical en su blog Filosofía Digital y en las redes sociales. Activista político en la búsqueda de ese sistema con el fin de, realmente, servir al pueblo y no a unas élites, y representarlo, no emanciparse de él. Tuve la suerte de que aceptara con interés y, con esta invitación, nos mostrara una especie de manual básico, si me permitís la metáfora, del sistema por el que lucha. DAVID DONAIRE
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P. Defina en breves palabras democracia radical.
R. La llamo radical porque va a la raíz, a los fundamentos, a los principios, y para diferenciarla de las numerosas falsificaciones que se han dado de la democracia. La defino como aquella forma de Estado en la que todos los ciudadanos, que pagan sus impuestos y no están condenados por ningún delito, son electores, elegibles, legisladores, jurados y soldados. Sería, en palabras de Lincoln, un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
P. ¿Cuáles serían para usted las diferencias esenciales de la democracia radical con la democracia que actualmente entendemos y tenemos?
R. La diferencia esencial entre la democracia radical y los demás sistemas es que en ella el pueblo, con todas sus clases, ejerce la soberanía de derecho y de hecho. Una cosa es un gobierno “del” pueblo y otra muy distinta y distante gobernar “en nombre del” pueblo con el aval de una mayoría de votantes (que no ciudadanos) sin derechos políticos.
P. Creo que muchos lectores serán escépticos ante cualquier propuesta de un sistema político. Después de tantos fracasos en la historia, ¿puede dar un pequeño argumento para desmarcarse de los demás?
R. Las únicas democracias históricas son la de Arcadia, la de los puritanos de Nueva Inglaterra y la de Suiza. La de Arcadia pertenece casi a la leyenda, la municipalista de los puritanos (que en algunos casos llegaron a prohibir la representación y resolvían los asuntos comunes en la plaza pública) se extendió por otras colonias, y la suiza es una realidad hacia la que nadie mira. (más…)




